ILUSIÓN Y PASIÓN POR EL CAMPO VALENCIANO

ILUSIÓN Y PASIÓN POR EL CAMPO VALENCIANO

Ilusión y pasión por el campo valenciano son las palabras que resumen el último encargo que hemos asumido en Fruteq. Mucho se ha hablado de que el campo no tiene futuro y de que los jóvenes ya no quieren saber nada, pero este caso demuestra la invalidez de esta premisa.

La historia es sencilla: unos campos heredados, unas personas con ilusión por no perder la vinculación con sus raíces familiares y un reto para nosotros.

Hace unas semanas recibimos el encargo de adecentar unos campos. Campos en producción, pero que, por diversas circunstancias, no habían sido atendidos en toda la campaña. La primera labor fue la de desbrozar una parcela de plantones para poder proseguir con el resto de labores y que los árboles jóvenes y vigorosos crecieran sanos y fuertes. En Fruteq nos lo planteamos como un reto y hemos de afirmar que está superado.

Antes del desbroce

No solo estamos contentos por haber dejado la parcela limpia y en producción, sino que además queremos poner en valor la iniciativa de unas personas jóvenes que heredaron unas tierras y que, en vez de abandonarlas o venderlas, han decidido continuar con el legado de sus mayores. Esto demuestra, una vez más, que la agricultura tiene futuro y que las nuevas generaciones también apuestan por mantener el campo vivo.

Tras el desbroce

En Fruteq llevamos décadas dedicándonos a cuidar y mantener en producción los campos. Naranjos y clementinos heredados y cuyos propietarios actuales no tienen conocimientos agrícolas. Es una alegría para nosotros, y para el sector en su conjunto, cada vez que alguien se acerca y nos encarga la gestión de sus parcelas ya que ello demuestra que la vinculación con sus raíces familiares sigue viva y que no quieren que se pierda la pasión por el campo valenciano.

FRUTEQ SE REÚNE CON LA ASOCIACIÓN DE CAZADORES DE SAGUNTO

Javier Ribelles, gerente de Fruteq, se reúne con José Manuel Tomás, presidente de la Asociación de Cazadores de Sagunto para aclarar los malentendidos surgidos a raíz de la publicación de la denuncia, por parte de la empresa de servicios agrícolas, en la que se ponía de manifiesto los desperfectos ocasionados en plantones e infraestructuras por parte de cazadores.

Así, el representante de la asociación de cazadores explicó que la caza ahora mismo está muy legislada ya que la zona de Sagunto es una zona acotada. Antes de que se diera esta situación, los campos eran zonas de aprovechamiento común, lo que implicaba que cualquier persona con licencia de caza, viniese de Sagunto o de Galicia, podía cazar, siempre ateniéndose a los días que marca la ley. Pero además si un campo sufría daños por un animal cinegético, es decir los que está permitido cazar, el mismo propietario del campo debía hacerse cargo de la reparación de dichos desperfectos.

Ahora la situación ha cambiado. Dado el aumento de jabalíes y conejos, y tras el acuerdo establecido entre AVA-Ascosa, el ayuntamiento y la sociedad Cazadores, sólo pueden acceder a estos campos los socios de Cazadores y bajo unas condiciones muy determinadas. Se trata a fin de cuentas de colaborar entre agricultores y cazadores de forma que el propietario de una explotación agraria pueda solicitar a la asociación su ayuda para reducir en lo posible los daños por fauna silvestre en sus campos. Además, en caso de que la actuación de dichos cazadores produzca algún deterioro, el seguro de la sociedad se hará cargo del mismo.

Respecto a los incidentes denunciados en su día, se ha llegado a la conclusión que fueron objeto de algún incontrolado ya que no responde al modo de actuar de los cazadores ni a sus normas y se trata de una situación totalmente irregular.

EL TAMAÑO NO ES LO QUE IMPORTA

En los últimos años el mercado de cítricos se está volviendo loco y, cada vez más, los compradores al por mayor buscan naranjas de gran calibre. En Fruteq sabemos que esto es un error y os vamos a explicar los motivos.

Centrémonos para empezar en las mandarinas: Algunas variedades como Esbal, Clemenrubí, Orogrós, Clementina Fina y Oronules llegan a su momento óptimo de maduración, y por lo tanto de recogida, con un tamaño “pequeño”. Es su naturaleza. Sin embargo, el mercado pide cada día mandarinas y naranjas más grandes. Ante esta demanda algunos productores hormonan los árboles, con materias autorizadas e inocuas para el consumidor, que les ayudan a obtener un mayor tamaño de la fruta, pero con la misma cantidad de zumo, por lo que el cliente percibe que la fruta es menos jugosa. Esta forma de aumentar el calibre es artificial y su resultado por lo tanto también lo es.

Mandarina Clemenules

Otra de las exigencias del mercado es la relativa al color: el mercado quiere que las naranjas y mandarinas posean un naranja atractivo en fechas en que los frutos aun no han alcanzado la maduración. Esto hace que muchos comerciantes recolecten la fruta antes de tiempo y para conseguir el color la sometan a un proceso de desverdización. La consecuencia para el consumidor es que al probar la fruta siente decepción, puesto que su apariencia no se corresponde con el sabor, y deja de comprar.

En Fruteq llevamos un tiempo preguntándonos sobre los motivos de estos desvaríos. Nuestras conclusiones son que por un lado el mercado está ansioso porque llegue la temporada, y quiere fruta antes de su momento óptimo, y por otro que, cada vez más, la tendencia es a comprar fruta por unidades y es de todos sabido que muchas veces las apariencias engañan y el tamaño no es lo que importa.

 

 

LA PODA, TAN NECESARIA PARA EL NARANJO COMO RESPIRAR

LA PODA, TAN NECESARIA PARA EL NARANJO COMO RESPIRAR

Hoy hablamos de la poda de los árboles, tarea en la que nos encontramos inmersos en Fruteq. La haremos una vez ha finalizada la cosecha, siempre que el estado de los árboles lo permita y el peligro de bajas temperaturas haya pasado. Nos sirve para sanear el árbol y prepararlo para la próxima campaña.

Tras la cosecha encontramos un árbol con mucho follaje, agotado ya en parte. Con la poda conseguimos airearlo, promover que renueve la leña y permitir la entrada de luz en el interior del área foliar. Con ello logramos una mejor distribución y aprovechamiento de los nutrientes y por lo tanto un aumento del calibre y calidad del fruto de la siguiente temporada. Asimismo, permitirá un control más eficaz y económico de las plagas.

La poda es una de las labores más importantes del año y requiere de mucha especialización. Todos los árboles no son iguales, ni todas las campañas tampoco por lo que hay que aplicar un “estilismo” casi personalizado, así como los instrumentos apropiados para cada caso. De la calidad de este proceso y el cuidado e higiene con el que se realice dependerá el rendimiento del árbol y la calidad de las próximas cosechas.

 

EL PRESENTE Y EL FUTURO DE LA CITRICULTURA, LA VISIÓN DE FRUTEQ

EL PRESENTE Y EL FUTURO DE LA CITRICULTURA, LA VISIÓN DE FRUTEQ

Toda la vida estamos oyendo hablar de lo ingrato que es el trabajo en el campo, de que las cosechas se echan a perder por la piedra o de que las lluvias no llegan cuando el campo las necesita y cuando llegan lo hacen de forma demasiado intensa, en definitiva, que el trabajo en el campo es ruinoso. Si a esto sumamos el nivel de desánimo actual, nos encontramos con que el panorama agrario valenciano es muy desalentador.

En Fruteq somos conscientes de las dificultades que entraña el trabajo en el campo pero seguimos creyendo que el campo valenciano puede ser rentable. Eso sí, hemos de cambiar nuestra mirada y nuestra forma de trabajar. La agricultura ha evolucionado mucho desde que se plantaran los primeros naranjos en nuestra comarca del Camp de Morvedre en los inicios del S.XX cuando hubo que realizar un cambio de cultivo de la vid al naranjo, ocasionado por la Filoxera, plaga que acabó con el cultivo de la vid en la comarca. Se ha introducido el riego por goteo, se han incorporado tratamientos al árbol que mejoran su salud y su producción.

Las nuevas formas de trabajo implican precisión, conocimientos y tratamientos personalizados para cada huerto ya que las consecuencias de ello son unos frutos de gran calidad, con los calibres adecuados y muy valorados en los mercados. En Fruteq aplicamos esta nueva agricultura y estamos convencidos de que existe un futuro para el campo. La situación actual es adversa pero no podemos continuar lamentándonos y esperando a que las administraciones públicas pongan remedio. Modernicémonos y seremos más competitivos.