FRUTEQ SE REÚNE CON LA ASOCIACIÓN DE CAZADORES DE SAGUNTO

Javier Ribelles, gerente de Fruteq, se reúne con José Manuel Tomás, presidente de la Asociación de Cazadores de Sagunto para aclarar los malentendidos surgidos a raíz de la publicación de la denuncia, por parte de la empresa de servicios agrícolas, en la que se ponía de manifiesto los desperfectos ocasionados en plantones e infraestructuras por parte de cazadores.

Así, el representante de la asociación de cazadores explicó que la caza ahora mismo está muy legislada ya que la zona de Sagunto es una zona acotada. Antes de que se diera esta situación, los campos eran zonas de aprovechamiento común, lo que implicaba que cualquier persona con licencia de caza, viniese de Sagunto o de Galicia, podía cazar, siempre ateniéndose a los días que marca la ley. Pero además si un campo sufría daños por un animal cinegético, es decir los que está permitido cazar, el mismo propietario del campo debía hacerse cargo de la reparación de dichos desperfectos.

Ahora la situación ha cambiado. Dado el aumento de jabalíes y conejos, y tras el acuerdo establecido entre AVA-Ascosa, el ayuntamiento y la sociedad Cazadores, sólo pueden acceder a estos campos los socios de Cazadores y bajo unas condiciones muy determinadas. Se trata a fin de cuentas de colaborar entre agricultores y cazadores de forma que el propietario de una explotación agraria pueda solicitar a la asociación su ayuda para reducir en lo posible los daños por fauna silvestre en sus campos. Además, en caso de que la actuación de dichos cazadores produzca algún deterioro, el seguro de la sociedad se hará cargo del mismo.

Respecto a los incidentes denunciados en su día, se ha llegado a la conclusión que fueron objeto de algún incontrolado ya que no responde al modo de actuar de los cazadores ni a sus normas y se trata de una situación totalmente irregular.

ENCIMA VANDALISMO

ENCIMA VANDALISMO

Carteles que han sido tiroteados, cortes en las gomas de goteo, robos de las piezas utilizadas para cerrar las gomas, válvulas manipuladas, perdigonazos en plantones o en gomas de goteo son algunos de los actos vandálicos que venimos sufriendo en los campos desde hace tiempo. No es un fenómeno nuevo, pero ha llegado la hora decir “Ya está bien” y de animar a toda la comunidad de agricultores de nuestro entorno a que denuncien.

En el campo estamos acostumbrados a mirar el cielo y sufrir por las heladas, la lluvia o la sequía, pero sufrir también por los robos de fruta, por la manipulación de las infraestructuras de riego o por los perdigonazos que algunos descerebrados han hecho contra nuestras señales o plantones ya es demasiado.

En la comarca del Camp de Morvedre estamos sufriendo una plaga de conejos y ante dicha situación se creó un coto para que las sociedades de cazadores pudieran eliminarlos. La agricultura y la caza deben ir de la mano y desde Fruteq no queremos en ningún momento generar un conflicto sino denunciar la situación en la que estamos. Nuestra intención no es condenar a los cazadores sino hacer una llamada de atención para que se actúe de forma responsable.

Y en cuanto al sabotaje de las infraestructuras de riego o el robo de fruta hemos de demandar un aumento de vigilancia, pero también es nuestra responsabilidad como agricultores denunciar ante la autoridad cualquier hecho delictivo que detectemos, aunque no afecten a nuestros propios campos, ya que hoy te tocará a ti, pero mañana me puede tocar a mí. La Guardia Civil cuenta hoy en día con un operativo, denominado Equipo ROCA que está realizando una labor encomiable, pero si no hay denuncias, estos efectivos no pueden hacer nada. Si no hay denuncias, no constan delitos y por tanto no se pone los medios.

En cuanto a los robos de frutas, hemos de hacer un llamamiento para que se apliquen los mismos criterios de trazabilidad que se realizan con otros alimentos. Cuando un comprador adquiere fruta, ha de saber de dónde viene, no solo el municipio sino la parcela, la partida y el campo. Si se aplicara esto a rajatabla, se tendría totalmente controlado el canal, y la fruta que no pudiera explicar su recorrido hasta el comprador no debería ser vendida. Con ello disminuirían los robos. Pero para que se dé esta situación hace falta el compromiso y la asignación de recursos de todos los actores de la cadena.

NO A LAS 450 PESETAS POR ARROBA

NO A LAS 450 PESETAS POR ARROBA

Inmersos ya en plena campaña de recogida de clementinas, no podemos dejar de manifestar nuestro malestar, que es general de todo el campo valenciano, por los precios que se están pagando, tan similares a los de finales del siglo pasado que seguimos hablando de ellos en pesetas.

¿Quién no recuerda a nuestros mayores diciendo aquello de “donen 450 pessetes per arroba”?, que traducido a román paladino es que no dan ni tres euros por casi 13 kilos de fruta. Y no podemos apelar a las tan manidas leyes de la oferta y la demanda, ya que esta campaña tenemos una merma de alrededor de un 40%, lo que implica que hay menos naranjas y clementinas. Así pues, la conclusión, teniendo en cuenta las leyes del mercado, sería que se pagará mejor, pero oh sorpresa, aquí no se aplican, ya que siguen pagándose al mismo precio.

Y la culpa de esta situación es nuestra, de los propios agricultores que no sabemos unirnos y detener este abuso, por parte de intermediarios y almacenes, que más que tendencia se ha convertido en una constante en el campo valenciano.

Desde los sindicatos agrarios, AVA-Asaja o la Unió, no dejan de llamar la atención ante este hecho y a instar al sector agrícola a que no se venda a pérdidas, pero si no escuchamos y ponemos remedio, el campo valenciano seguirá ahogándose.

En Fruteq creemos firmemente en el futuro del campo y en su rentabilidad por eso, ante las 450 pesetas por arroba, nosotros decimos NO porque el campo valenciano necesita profesionalidad, porque nuestros frutos son de máxima calidad y todo ello se ha de pagar.

EL TAMAÑO NO ES LO QUE IMPORTA

En los últimos años el mercado de cítricos se está volviendo loco y, cada vez más, los compradores al por mayor buscan naranjas de gran calibre. En Fruteq sabemos que esto es un error y os vamos a explicar los motivos.

Centrémonos para empezar en las mandarinas: Algunas variedades como Esbal, Clemenrubí, Orogrós, Clementina Fina y Oronules llegan a su momento óptimo de maduración, y por lo tanto de recogida, con un tamaño “pequeño”. Es su naturaleza. Sin embargo, el mercado pide cada día mandarinas y naranjas más grandes. Ante esta demanda algunos productores hormonan los árboles, con materias autorizadas e inocuas para el consumidor, que les ayudan a obtener un mayor tamaño de la fruta, pero con la misma cantidad de zumo, por lo que el cliente percibe que la fruta es menos jugosa. Esta forma de aumentar el calibre es artificial y su resultado por lo tanto también lo es.

Mandarina Clemenules

Otra de las exigencias del mercado es la relativa al color: el mercado quiere que las naranjas y mandarinas posean un naranja atractivo en fechas en que los frutos aun no han alcanzado la maduración. Esto hace que muchos comerciantes recolecten la fruta antes de tiempo y para conseguir el color la sometan a un proceso de desverdización. La consecuencia para el consumidor es que al probar la fruta siente decepción, puesto que su apariencia no se corresponde con el sabor, y deja de comprar.

En Fruteq llevamos un tiempo preguntándonos sobre los motivos de estos desvaríos. Nuestras conclusiones son que por un lado el mercado está ansioso porque llegue la temporada, y quiere fruta antes de su momento óptimo, y por otro que, cada vez más, la tendencia es a comprar fruta por unidades y es de todos sabido que muchas veces las apariencias engañan y el tamaño no es lo que importa.

 

 

LA PODA, TAN NECESARIA PARA EL NARANJO COMO RESPIRAR

LA PODA, TAN NECESARIA PARA EL NARANJO COMO RESPIRAR

Hoy hablamos de la poda de los árboles, tarea en la que nos encontramos inmersos en Fruteq. La haremos una vez ha finalizada la cosecha, siempre que el estado de los árboles lo permita y el peligro de bajas temperaturas haya pasado. Nos sirve para sanear el árbol y prepararlo para la próxima campaña.

Tras la cosecha encontramos un árbol con mucho follaje, agotado ya en parte. Con la poda conseguimos airearlo, promover que renueve la leña y permitir la entrada de luz en el interior del área foliar. Con ello logramos una mejor distribución y aprovechamiento de los nutrientes y por lo tanto un aumento del calibre y calidad del fruto de la siguiente temporada. Asimismo, permitirá un control más eficaz y económico de las plagas.

La poda es una de las labores más importantes del año y requiere de mucha especialización. Todos los árboles no son iguales, ni todas las campañas tampoco por lo que hay que aplicar un “estilismo” casi personalizado, así como los instrumentos apropiados para cada caso. De la calidad de este proceso y el cuidado e higiene con el que se realice dependerá el rendimiento del árbol y la calidad de las próximas cosechas.

 

EL PRESENTE Y EL FUTURO DE LA CITRICULTURA, LA VISIÓN DE FRUTEQ

EL PRESENTE Y EL FUTURO DE LA CITRICULTURA, LA VISIÓN DE FRUTEQ

Toda la vida estamos oyendo hablar de lo ingrato que es el trabajo en el campo, de que las cosechas se echan a perder por la piedra o de que las lluvias no llegan cuando el campo las necesita y cuando llegan lo hacen de forma demasiado intensa, en definitiva, que el trabajo en el campo es ruinoso. Si a esto sumamos el nivel de desánimo actual, nos encontramos con que el panorama agrario valenciano es muy desalentador.

En Fruteq somos conscientes de las dificultades que entraña el trabajo en el campo pero seguimos creyendo que el campo valenciano puede ser rentable. Eso sí, hemos de cambiar nuestra mirada y nuestra forma de trabajar. La agricultura ha evolucionado mucho desde que se plantaran los primeros naranjos en nuestra comarca del Camp de Morvedre en los inicios del S.XX cuando hubo que realizar un cambio de cultivo de la vid al naranjo, ocasionado por la Filoxera, plaga que acabó con el cultivo de la vid en la comarca. Se ha introducido el riego por goteo, se han incorporado tratamientos al árbol que mejoran su salud y su producción.

Las nuevas formas de trabajo implican precisión, conocimientos y tratamientos personalizados para cada huerto ya que las consecuencias de ello son unos frutos de gran calidad, con los calibres adecuados y muy valorados en los mercados. En Fruteq aplicamos esta nueva agricultura y estamos convencidos de que existe un futuro para el campo. La situación actual es adversa pero no podemos continuar lamentándonos y esperando a que las administraciones públicas pongan remedio. Modernicémonos y seremos más competitivos.

Bienvenidos a la nueva web de Fruteq

Bienvenidos a la nueva web de Fruteq

En Fruteq estamos de enhorabuena porque estrenamos web. Una ventana abierta al mundo en la que explicaremos qué hacemos y porqué estamos convencidos del futuro de la agricultura y del campo valenciano. Un sitio en el que podréis conocer las variedades de cítricos con las que trabajamos, sus peculiaridades y los cuidados que les aplicamos.

Porque en el campo se trabaja durante todo el año. No sólo se trata de plantar los árboles, dejarlos crecer y recoger la cosecha. Al campo valenciano hay que acompañarlo, alimentarlo, podarlo, aplicarle tratamientos y vigilar que los árboles, sus hojas, flores, raíces, ramas y frutos evolucionan de forma adecuada. Hay que vigilarlo para que cuando aparezca una amenaza en forma de plaga, enfermedad o adversidad meteorológica podamos aplicar las medidas preventivas y correctoras oportunas.

Porque en Fruteq aplicamos una agricultura de precisión, sin perder de vista los conocimientos que nos han transmitido las generaciones anteriores y de los cuales queremos ser dignos herederos.

Fruteq, pasión por el campo valenciano.