ILUSIÓN Y PASIÓN POR EL CAMPO VALENCIANO

ILUSIÓN Y PASIÓN POR EL CAMPO VALENCIANO

Ilusión y pasión por el campo valenciano son las palabras que resumen el último encargo que hemos asumido en Fruteq. Mucho se ha hablado de que el campo no tiene futuro y de que los jóvenes ya no quieren saber nada, pero este caso demuestra la invalidez de esta premisa.

La historia es sencilla: unos campos heredados, unas personas con ilusión por no perder la vinculación con sus raíces familiares y un reto para nosotros.

Hace unas semanas recibimos el encargo de adecentar unos campos. Campos en producción, pero que, por diversas circunstancias, no habían sido atendidos en toda la campaña. La primera labor fue la de desbrozar una parcela de plantones para poder proseguir con el resto de labores y que los árboles jóvenes y vigorosos crecieran sanos y fuertes. En Fruteq nos lo planteamos como un reto y hemos de afirmar que está superado.

Antes del desbroce

No solo estamos contentos por haber dejado la parcela limpia y en producción, sino que además queremos poner en valor la iniciativa de unas personas jóvenes que heredaron unas tierras y que, en vez de abandonarlas o venderlas, han decidido continuar con el legado de sus mayores. Esto demuestra, una vez más, que la agricultura tiene futuro y que las nuevas generaciones también apuestan por mantener el campo vivo.

Tras el desbroce

En Fruteq llevamos décadas dedicándonos a cuidar y mantener en producción los campos. Naranjos y clementinos heredados y cuyos propietarios actuales no tienen conocimientos agrícolas. Es una alegría para nosotros, y para el sector en su conjunto, cada vez que alguien se acerca y nos encarga la gestión de sus parcelas ya que ello demuestra que la vinculación con sus raíces familiares sigue viva y que no quieren que se pierda la pasión por el campo valenciano.

NO A LAS 450 PESETAS POR ARROBA

NO A LAS 450 PESETAS POR ARROBA

Inmersos ya en plena campaña de recogida de clementinas, no podemos dejar de manifestar nuestro malestar, que es general de todo el campo valenciano, por los precios que se están pagando, tan similares a los de finales del siglo pasado que seguimos hablando de ellos en pesetas.

¿Quién no recuerda a nuestros mayores diciendo aquello de “donen 450 pessetes per arroba”?, que traducido a román paladino es que no dan ni tres euros por casi 13 kilos de fruta. Y no podemos apelar a las tan manidas leyes de la oferta y la demanda, ya que esta campaña tenemos una merma de alrededor de un 40%, lo que implica que hay menos naranjas y clementinas. Así pues, la conclusión, teniendo en cuenta las leyes del mercado, sería que se pagará mejor, pero oh sorpresa, aquí no se aplican, ya que siguen pagándose al mismo precio.

Y la culpa de esta situación es nuestra, de los propios agricultores que no sabemos unirnos y detener este abuso, por parte de intermediarios y almacenes, que más que tendencia se ha convertido en una constante en el campo valenciano.

Desde los sindicatos agrarios, AVA-Asaja o la Unió, no dejan de llamar la atención ante este hecho y a instar al sector agrícola a que no se venda a pérdidas, pero si no escuchamos y ponemos remedio, el campo valenciano seguirá ahogándose.

En Fruteq creemos firmemente en el futuro del campo y en su rentabilidad por eso, ante las 450 pesetas por arroba, nosotros decimos NO porque el campo valenciano necesita profesionalidad, porque nuestros frutos son de máxima calidad y todo ello se ha de pagar.